
el proyecto que une innovación e inclusión
por Julie Alfonso | @juplu
En K-Visual Magazine solemos hablar de música, cultura y creatividad coreana. Pero quienes seguimos de cerca el universo del K-pop sabemos que hay algo que siempre ha estado presente detrás de los escenarios espectaculares, los conciertos globales o los contenidos inmersivos: la tecnología.
Desde los conciertos híbridos en realidad virtual hasta las experiencias interactivas con fans alrededor del mundo, la innovación tecnológica se ha convertido en una parte esencial de cómo vivimos hoy el entretenimiento global. Por eso, cuando recibimos la invitación para conocer un proyecto donde la tecnología se utiliza para generar impacto social real, supimos que era una historia que también merecía contarse.
El pasado jueves tuvimos la oportunidad de visitar las oficinas de Nokia en Madrid para descubrir INCLUVERSO 5G, una iniciativa desarrollada junto a la Fundación Juan XXIII que demuestra cómo la innovación puede ir mucho más allá del entretenimiento.
Realidad virtual para superar miedos reales
INCLUVERSO 5G nace con un objetivo claro: utilizar la realidad virtual como herramienta terapéutica para ayudar a personas con discapacidad intelectual a enfrentarse a situaciones que les generan ansiedad en su vida cotidiana.
En esta primera fase del proyecto, el foco se ha puesto en un miedo muy concreto pero sorprendentemente limitante: el miedo a subir o bajar escaleras. Puede parecer un gesto cotidiano, pero para algunas personas este obstáculo puede afectar directamente a su autonomía y a su capacidad de desplazarse en espacios públicos como estaciones, centros comerciales o incluso edificios residenciales.
La propuesta combina una técnica psicológica clásica —la desensibilización sistemática— con herramientas de realidad virtual que permiten recrear escenarios controlados y seguros donde los participantes pueden exponerse gradualmente al estímulo que les genera ansiedad.
Durante las sesiones, los usuarios utilizan gafas de realidad virtual mientras interactúan con entornos simulados diseñados para reproducir escaleras y diferentes contextos cotidianos. Al mismo tiempo, el terapeuta monitoriza la sesión desde el exterior mediante una aplicación desarrollada con tecnología de Nokia, que permite evaluar las reacciones de cada participante.
Resultados que van más allá de lo virtualEl proyecto piloto se desarrolló entre febrero y junio de 2024 y contó con la participación de diez usuarios de entre 21 y 61 años. Las sesiones se estructuraron en dos fases: una primera centrada en técnicas de relajación y respiración, y una segunda de exposición gradual al estímulo temido.
Los resultados han sido especialmente positivos: tras completar el proceso terapéutico, los participantes lograron enfrentarse en la vida real a las escaleras, algo que antes evitaban. Tanto ellos como sus familias destacaron la mejora en su confianza y autonomía.
Más allá de este primer caso de uso, el objetivo de INCLUVERSO 5G es seguir investigando cómo las tecnologías de realidad extendida y comunicaciones 5G avanzadas pueden aplicarse a ámbitos como la terapia, la teleformación o la telepresencia, especialmente para personas en situación de vulnerabilidad psicosocial.
Tecnología con propósito
Durante la presentación, los responsables del proyecto insistieron en una idea que resonó especialmente fuerte: la innovación solo tiene sentido cuando es accesible para todos.
Para los investigadores de Nokia, trabajar con usuarios con discapacidad desde las primeras fases de desarrollo permite entender mejor cómo deben evolucionar las futuras tecnologías inmersivas. El objetivo final es construir un entorno digital verdaderamente inclusivo: lo que el proyecto denomina un “incluverso”.
El lado humano de la innovación
Puede parecer curioso hablar de tecnología en un medio acostumbrado a cubrir idols, conciertos o tendencias culturales coreanas. Pero, si algo nos enseña el fenómeno del K-pop, es que la tecnología puede conectar personas, romper barreras y crear experiencias compartidas a escala global.
Proyectos como INCLUVERSO 5G nos recuerdan que ese mismo potencial también puede aplicarse a algo aún más importante: mejorar la calidad de vida de las personas.
Y quizá ahí esté la conexión más bonita entre ambos mundos: cuando la innovación deja de ser solo espectáculo y se convierte en una herramienta para construir un futuro más inclusivo.

